GeoIsla

Ambiente, arquitectura, arte, diseño, geografí­a, tecnologí­a, visualización…

El verde en su máxima expresión

El edificio más eficiente del Caribe está ubicado en Puerto Rico.

Vicepresidente de Standard Refrigeration, Carlos E. Pacheco, y la ingeniera Neysa Sánchez

El edificio de Standard Refrigeration, en Caguas, es la estructura más amigable al ambiente y eficiente en la Isla. Posee la certificación platina del US Green Building Council y de Energy Star. En la foto, su vicepresidente, Carlos E. Pacheco, y la ingeniera Neysa Sánchez. (Ramón Tonito Zayas/END).

Por Sandra Morales Blanes / end.smorales@elnuevodia.com

Desde afuera, su fachada parecería la de un edificio común, pero una vez uno se adentra y comienza a observarlo bien, no tarda mucho en darse cuenta de que está en la edificación más amigable al ambiente y eficiente que existe en Puerto Rico.

Y no es de extrañar. La estructura, de 12,000 pies cuadrados, es la única en la Isla que cuenta con una certificación del U.S. Green Building Council, cuyo sistema LEED (Leadership in Energy and Environmental Design Rating System), promueve el diseño y la construcción de estructuras eficientes con un impacto mínimo al medio ambiente.

Se trata de las nuevas oficinas de la compañía Standard Refrigeration, una empresa local dedicada a la fabricación de conductos para aires acondicionados así como a la ingeniería mecánica y eléctrica dentro de la industria de la construcción.

El sistema LEED

Es un sistema de clasificación voluntario que persigue la sustentabilidad de  estructuras. Proporciona créditos por rendimiento en seis categorías; tiene siete prerrequisitos obligatorios y ofrece hasta un máximo de 69 puntos voluntarios.

Para obtener una certificación es necesario  obtener al menos 26 puntos. Estos se pueden lograr a través de equipos eficientes que generen ahorros de energía y consumo de agua, entre otras alternativas recomendadas. Para más información, puede acceder a www.usgbc.org.

Las instalaciones de Standard Refrigeration, que fueron trasladadas hace dos años de Guaynabo hasta la carretera PR-1 que conduce a Caguas, no fueron contempladas como un desarrollo verde. Pero uno de los socios de la compañía, Juan Sánchez Quintana, comenzó a visualizarlo de esa forma y a educar a sus colegas hasta convencerlos.

El proceso para lograr la certificación tomó cerca de un año. La construcción inició en 2005, ya en enero de 2006 pasaron a ocuparla y poco después lograron cumplir con un total de 52 puntos, de los 69 que establece LEED para edificios verdes de nueva construcción. Ello le mereció la certificación platino, que es la máxima que se otorga.

La eficiencia y sus beneficios

Pero ¿qué es lo que tiene este edificio diferente a los demás y qué han logrado sus dueños con su funcionamiento?

Para empezar, todo su sistema sanitario es low flow, lo que significa que utiliza una mínima capacidad de agua para funcionar. Y no opera con agua potable, sino con una cisterna con capacidad para 40,000 galones, que se nutre de la lluvia que cae durante el año sobre el techo del taller de conductos, aledaño a las oficinas administrativas.

“Tenemos un sistema de plomería que lleva agua de lluvia a todos los inodoros y urinales”, dijo la ingeniera Neysa Sánchez. Agregó que lo único que opera con agua potable son los lavamanos, fregaderos y duchas. Pero apuntó que todos tienen sensores para el control de consumo. Mientras que, como no había conexión sanitaria disponible, construyeron su propia planta de tratamiento de aguas usadas.

Con esos ajustes han logrado un ahorro de 50% en el consumo de agua potable, apuntó Carlos Pacheco, vicepresidente y socio de la empresa. Además, el edificio funciona con un solo aire acondicionado, hecho por la propia compañía. Este tiene un abanico y filtros “sumamente eficientes” y lámparas ultravioletas para el control de bacterias.

Cada uno de los 30 empleados que laboran a tiempo completo en la empresa tienen control del aire acondicionado en su espacio, y la temperatura se pudiera describir como normal, ni muy fría ni muy caliente. En el caso del sistema de iluminación, opera por sensores y si no detecta movimiento en un lugar se apaga automáticamente, lo que se traduce en más ahorro.

“Ahora mismo, la luz la estamos pagando a alrededor de 25 centavos el kilovatio, y estamos consumiendo unos 5,000 kilovatios; eso son $1,250 de luz al mes. Si no hubiésemos hecho este green building y seguíamos funcionando como en el otro edificio, estuviera consumiendo unos 12,000 kilovatios o $3,000, mensuales”, señaló Pacheco, quien busca hacer del edificio uno 100% autosuficiente. A esos fines adquirió un sistema de paneles solares.

Pacheco subrayó que el costo de construcción del edificio fue de $700,000, y tras un análisis encontró que sólo con el ahorro energético podrían liquidar en 10 años la hipoteca de la edificación.

Otra característica del edificio es un sistema de manejo establecido para vigilar el funcionamiento de todos los elementos mecánico, eléctrico y de plomería. Con este se miden los “compuestos orgánicos volátiles”, como los posibles venenos que puedan entrar al sistema. Igualmente, el polvo, la temperatura y la humedad.

Pacheco indicó que, normalmente, en la mañana se disparan los niveles de estos compuestos, debido a los químicos que traen muchos empleados en su piel, como las fragancias.

Señaló que en la empresa no se permiten los retoques de perfume durante el día ni nada que altere la calidad del ambiente, por ejemplo las velas aromáticas. Mientras que a todo empleado se le requiere reciclar el papel y los materiales que utilizan.

“Aquí no hay bacterias”

Nilda Pizzini, quien lleva 46 años en el departamento de contabilidad, reconoció que al principio el personal requirió de mucha educación. “Aquí todo es reciclable. No se pueden usar sprays, no se puede barrer…”, señaló.

“Pero es fabuloso porque es para el beneficio de nosotros los empleados, aquí no hay bacterias”, agregó Pizzini, quien también recicla y, al igual que sus compañeros, tiene una caja asignada a esos fines.

Por su parte, Pacheco aseguró que no es difícil la construcción verde en la Isla ni tampoco tiene que ser necesariamente costosa. Aclaró que, en el caso de la empresa, los costos fueron menores porque siendo contratistas pudieron hacer gran parte del trabajo. Eso sí, reconoció que “da trabajo” y “consume mucho tiempo” la planificación.

“Pero no es porque sea difícil. Es que nosotros estamos acostumbrados a hacer las cosas de una sola manera y es la que venimos haciendo a lo largo del tiempo y la historia en Puerto Rico”, dijo en clara referencia a la construcción típica, sin pensar en cómo hacer de la misma una más eficiente, amigable al ambiente y autosuficiente.

El ingeniero apuntó que toda la materia prima, que se podría considerar como especial, con la que se desarrolló la estructura se consiguió en Puerto Rico.

Subrayó que la diferencia en precio no fue significativa.

“Esto ha sido una maravilla, los beneficios que hemos tenido por tener este edificio y la educación que hemos ganado sí es un beneficio y altamente recomendable para todo el mundo”, apuntó Pacheco, quien espera que su empresa sirva de motivación a otras compañías.

Vía El Nuevo Día

Sistema de aire acondicionado

Entre las particularidades de esta edificación está su sistema de aire acondicionado que cuenta con lámparas ultravioletas para el control de bacterias y hongos. (Ramón Tonito Zayas/END).

Sistema de iluminación

El sistema de iluminación opera con sensores de movimiento, lo que representa un ahorro de miles de dólares en la factura de electricidad. El techo y las paredes blancas aumentan la reflectividad de la luz. (Ramón Tonito Zayas/END).

Reciclaje de papel

Cada uno de los 30 empleados que laboran para esta empresa, como Nilda Pizzini, tiene su propio contenedor para reciclar papel utilizado en la oficina. (Ramón Tonito Zayas/END).

Baños

Los lavamanos, fregaderos y duchas tienen censores para evitar el gasto innecesario de agua y no dependen de agua potable para funcionar, sino de la lluvia que cae a lo largo del año y que es almacenada en una cisterna. (Ramón Tonito Zayas/END).

Ingenieros Neysa Sánchez y Carlos E. Pacheco

En la foto, los ingenieros Neysa Sánchez y Carlos E. Pacheco muestran el sistema de plomería instalado en el taller de fabricación de conductos de Standard Refrigeration, para recopilar la lluvia que cae sobre su techo. (Ramón Tonito Zayas/END)

Sistema de alcantarillado

Cuentan, además, con un sistema de alcantarillado que filtra el agua de lluvia que cae sobre el área de estacionamiento, para evitar que aceites y otros contaminantes lleguen hasta la quebrada cercana, a donde finalmente llegará. (Ramón Tonito Zayas/END)

Pavimento en el estacionamiento

El pavimento en el estacionamiento es especial ya que tiene compuestos que permiten que el agua percole de manera que no se creen correntías de agua. Además, está pintado de blanco, lo que evita su calentamiento extremo. (Ramón Tonito Zayas/END)

Car Pool

La empresa promueve entre sus empleados el “car pool” para reducir el uso de combustible. Para ello provee a quienes lo practiquen los mejores espacios. (Ramón Tonito Zayas/END).

A remo por el Espíritu Santo

Es el único río navegable de Puerto Rico para embarcaciones pequeñas.

Unas 70 personas decidieron olvidarse del alto costo de vida y las controversias políticas locales para entrar en contacto directo con la naturaleza. (Héctor J. Rojas / Especial El Nuevo Día)

Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com

RÍO GRANDE – El río Espíritu Santo tiene una peculiaridad que lo hace incomparable: es el único abierto hacia el océano que es navegable para embarcaciones pequeñas.

Nace en las montañas de El Yunque y forma parte de la reserva natural del mismo nombre, constituida principalmente por un valle costanero en el que convergen manglares y pantanos -herbáceos y arbóreos- que están inundados o saturados por aguas subterráneas o superficiales. También se hallan praderas de yerbas marinas, arrecifes de coral y un estuario.

Hicieron un recorrido en kayak por el río Espíritu Santo en Río Grande. (Héctor J. Rojas / Especial El Nuevo Día)

Motivadas por ese valor ecológico, unas 70 personas decidieron olvidarse ayer del alto costo de vida y las controversias políticas locales para entrar en contacto directo con la naturaleza, al menos por tres horas, y conocer más de cerca esta área cuyos recursos han sido eje de conflictos.

Y para el beneficio de los que nunca habían remado, incluyendo a este reportero, Luis Méndez Robles, de la compañía Yokahú Kayak Trips, Inc., explicó a vuelo de pájaro cómo hacerlo en línea recta y cómo efectuar virajes lentos y rápidos. “Lo demás se aprende en el camino”, pensé.

La actividad fue organizada por el capítulo de Puerto Rico de Sierra Club. (Héctor J. Rojas / Especial El Nuevo Día)

Los expertos y atrevidos se montaron solos. Pero quienes necesitábamos una ayudita extra, esperamos a que alguien con más experiencia nos cobijara en la parte delantera de su kayak.

Ante la pacífica mirada de un par de iguanas y sin que una gallareta común interrumpiera su baño, partimos río abajo hacia el estuario. A mis espaldas, Iraida Rivera Madera, líder de excusión del capítulo de Puerto Rico de Sierra Club, grupo que organizó que la actividad.

Calendario Sierra Club

3 de agosto
Aula Verde: Mariposario Urbano
Municipio: San Juan Encuentro: 1:00 p.m. Regreso: 5:00 p.m.   Contacto: Linda Commander lindatinglar@netscape.net 787-447-6677

24 de agosto
Niños y padres, a explorar el bosque Cambalache
Municipio: Arecibo Encuentro: 9:30 a.m. Regreso: 1:30 p.m.
Contacto: Javier Biaggi, 787-880-1063 (cel. 787-371-1709) javierbiaggi@hotmail.com

31 de agosto
Pasa día de Lujo en Lago Lucchetti
Municipio: Yauco Encuentro: 8:00 a.m. Regreso: 2:00 p.m.
Contacto: Esperanza Soto. e-mail: e.soto74@yahoo.com  787-432-3387

Indudablemente, la planta que más abunda en el área es el mangle rojo, caracterizado por sus raíces en forma de zancos que le salen del tronco y las ramas. También llama la atención su semilla en forma de torpedo, que germina antes de caerse de la planta madre y puede flotar durante meses hasta encontrar un suelo propicio para crecer.

El río Espíritu Santo es el único río navegable por embarcaciones pequeñas en la Isla. (Héctor J. Rojas / Especial El Nuevo Día)

“Porque el estuario es de agua salobre (dulce y salada), las plantas que aquí crecen están adaptadas a respirar pequeñas cantidades de oxígeno”, dijo Rivera Madera.

Según el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica (NOAA), aquí se han reportado 34 familias de plantas, entre éstas, mangle negro, blanco y botón, uva playera, palma de coco, palo de pollo y hierba de eneas.

Abundante biodiversidad
En términos de fauna, ambas agencias han identificado 65 especies de aves, 14 de cangrejos, 15 de corales y 60 de peces distribuidas en 30 familias. El alcatraz, considerado raro y en peligro de extinción, así como el juey de tierra, juey zambuco, las cocolías, la langosta, los langostinos, ostiones de mangle, las almejas, el carrucho y los pulpos, son típicos de esta reserva natural.

Tras 35 minutos de viaje, en los que Rivera Madera remó mientras yo apuntaba, llegamos a la desembocadura del río en la playa Coco Beach, un área frecuentada por manatíes.

Luis Méndez Robles, de la compañía Yokahú Kayak Trips, Inc., explicó brevemente algunos detalles de cómo ‘kayakear’. (Héctor J. Rojas / Especial El Nuevo Día)

Pero en lo que calificó como una “amenaza al ecosistema”, Rivera Madera señaló el proyecto Trump International Gulf Club de Puerto Rico, del magnate Donald Trump. Recientemente, el DRNA denegó unos permisos para construir aquí una marina “debido al impacto ambiental que ocasionaría al recurso”. Otro peligro, apuntó, es el aceite que liberan las embarcaciones de motor.

Luego de un refrescante chapuzón en las cristalinas aguas y de una ligera merienda, el presidente del capítulo de Puerto Rico de Sierra Club, Ángel Sosa, exhortó a los presentes a que sigan participando de actividades como las de ayer para que desarrollen liderazgo ambiental.

“Tenemos 100 x 35 (millas) y nos quieren poner un edificio en cada esquina. No nos oponemos al progreso, sino a dónde y cómo se hace. Tenemos una sola isla, no la descuidemos”, dijo.

Y llegó la hora de partir. Pero esta vez, al ir contra la corriente, la travesía fue de 45 minutos. Como si fuera un experto, abordé la parte trasera del kayak y con un colega cuya única experiencia era el viaje de ida. Demás está decir que el viaje fue descoordinado y agotador. No sentí el efecto del protector solar y la botella de agua. Seguramente hoy me dolerán los brazos.

Vía El Nuevo Día

Earth near tipping point, climatologist warns

By: Tim Harper
From: www.TheStar.com
Published June 24, 2008

The Athabasca Glacier in June 2006. The vast source of fresh water for much of the west is melting at a rate some say could see it disappear.
The Athabasca Glacier in June 2006. The vast source of fresh water for much of the west is melting at a rate some say could see it disappear.

WASHINGTON– James Hansen returned to Capitol Hill a hero yesterday, but certainly not a conquering hero.

The soft-spoken scientist, hailed as the “whistle-blower for the planet,” tried to quiet a standing ovation from environmentalists here with a typically blunt admonition.

“It is not a time to celebrate,” said Hansen, 20 years to the day since he became the first leading scientist to warn of the dangers of global warming before a congressional committee.

He returned not to bask in any adulation, but to warn that the Earth is nearing a tipping point, to call for a national carbon tax and to say that CEOs of energy companies may be guilty of crimes against humanity and nature.

On June 23, 1988, by most accounts, the temperature in the committee room hovered at 38C and the U.S. was in the midst of a historic drought when Hansen told a Senate committee he was “99 per cent certain” that humans were warming the global climate.

His comments brought the issue to American consciousness.

The following day, The New York Times carried an account under the headline: Global warming has begun, expert tells Senate.

Although global warming alarms had been sounding for more than a decade and Canadian scientists were warning of the greenhouse effect in the early 1980s, Hansen’s testimony seemed to crystallize the concern and provide the first jolt to the mass media in this country.

Two decades later, now 67 and director of NASA’s Goddard Institute for Space Studies, his message has not changed.

“We have reached a point of planetary emergency,” he said.

“There are tipping points in the climate system, which we are very close to, and if we pass them, the dynamics of the system take over and carry you to very large changes which are out of your control.”

During a speech at the National Press Club, he rambled, as if his ideas were sprinting well ahead of his words, but he kept an overflow ballroom audience rapt.

Already, he said, the world’s safe level of atmospheric carbon dioxide has been exceeded.

Yet, in the 20 years since he first testified, no major U.S. law restricting greenhouse gas emissions has been passed, 21 new coal-fired generating units have been built at power plants in this country and total U.S. emissions of carbon dioxide have climbed by about 18 per cent.

“If there is any single moment that marked the turning point where the climate issue became a serious public policy issue, June 23, 1988, had to be seen as that moment,” said Christopher Flavin, president of the Worldwatch Institute.

“(Yesterday) may mark a second kind of turning point.”

Tim Wirth, the onetime Democratic Colorado senator who organized the hearing that day, said he knew he had made much progress with Hansen’s testimony when a report made the swimsuit issue of Sports Illustrated.

“It was a brave and lonely leadership role he played then, and he hasn’t stopped one day since,” Wirth said.

Hansen’s second Capitol Hill appearance in 1989 was before a committee chaired by a Tennessee senator named Al Gore, but the White House edited his statement before Gore’s committee, throwing into question his certainty about the link between human activity and global warming.

Hansen was told he could accept the revisions, or he would not be able to testify.

So, in advance of the hearing, he asked Gore to question him on the edited parts, he then revealed the White House edit and the story led all U.S. network newscasts that evening. Hansen then moved out of the political spotlight for 15 years.

Yesterday, Hansen warned of greater forest fire risk in Canada, the extinction of polar and alpine species, danger to the coral reefs and the ocean life that depends on them because of carbon dioxide in the oceans, and refugees from melting ice sheets in Greenland and the western Antarctic.

He called for a phase-out of all coal-burning power plants by 2030 except those in which carbon dioxide is captured and buried and he called for a carbon tax on coal, oil and gas.

The tax, he said, should be returned in full to the public – not used by government – in equal amounts for each adult and a half-share for children, deposited directly into bank accounts or credited to debit cards.

Such a non-regressive tax, Hansen says, will spur low and middle-income people to limit their tax while profligate users will pay for their excesses.

He also accused corporate America of a “greenwash” in which their environmentally friendly words are not backed by actions and he supported criminal charges against CEOs of corporations such as ExxonMobil who are smart enough to know the situation but are intent on continuing their fossil fuel ways.

“When their descendants look back on them, they should not to be able to pretend that they didn’t know,” Hansen said.

“They do know.”

They are also guilty of funding and promoting contrarian views from scientists, furthering a charade that confuses the public into believing there is debate among scientists in this country, Hansen said.

“There is no debate,” he said.

Next year, with a new president, a new direction is desperately needed, Hansen said.

He said a call for offshore drilling, sounded last week both by U.S. President George W. Bush and Republican presumptive nominee John McCain is “crazy.”

“To go around drilling for the last drop of oil on the continental shelf will extend our addiction a little bit, but it will put us past the tipping point,” he said.

Via The Toronto Star

“Nuestra agenda es el ambiente”, dice Tito Kayak

Por: Obed Betancourt
EL VOCERO

“Nuestra agenda es el ambiente”, dice el conocido activista Alberto de Jesús, popularmente conocido como “Tito Kayak”, en entrevista con EL VOCERO.

Este lidera el grupo “Amigos del M.A.R.”, que organiza protestas contra aquellos desarrollos que se ubican en las costas de la Isla.

Ante la denuncia de los empresarios de que este tipo de grupo es más político que ambientalista, “Tito Kayak” no lo rechaza directamente, pero lo frasea de otro modo. “Sí hay un problema político porque es público, pero no es político-partidista”.

“En el fondo, la defensa está basada en una realidad de leyes, de conservación, de conciencia, de sentido común. Los desarrolladores tergiversan nuestro mensaje diciendo que somos activistas políticos”, asegura. Señala que esa es una imputación “que sólo quiere causar división entre nosotros”.

No obstante, el Dr. Nelson A. Pérez Espinosa, de la Coalición Playa para Todos, acepta que “es difícil separar” una cosa de la otra en vista de que son los políticos en el poder los que establecen y toman determinaciones de política pública ambiental, sean negativas o positivas. “Ambos se dan”, el activismo político y el ambientalismo, dice Pérez Espinosa, quien es candidato a representante por acumulación del partido Puertorriqueños por Puerto Rico. “Es por esa razón que tienden a confundirse, aunque son realmente movimientos separados”, señala el dentista de profesión, quien sostiene que no es ni independentista ni estadoísta, sino que piensa que el país puede mejorar su desempeño socioeconómico hacia la autosuficiencia, ya sea en un estado o en la independencia. Pero, agregó en entrevista separada, Puerto Rico no está preparado socioeconómicamente para enfrentar ambos status.

“Estoy en medio de los dos (entre el activismo político y el ambientalismo), pero primero soy ambientalista”, asegura. Cree además que imputarles ser un movimiento político es una estrategia para dividir el movimiento ambientalista, “para asustar” a la gente y que los rechace “y no se alineen con la defensa de la naturaleza”. Niega además tener una agenda para desestabilizar el país y lograr la independencia. De hecho negó tener algún vínculo con Refundación Comunista, un grupo que busca reorganizar el Partido Comunista Puertorriqueño.

Alberto de Jesús, por su parte, quien es electricista de profesión, no niega que sus luchas estén integradas por personas que promueven la independencia, pero también por personas de otras ideologías, como fue el caso de la salida de la Marina de Guerra de Vieques, en la que todas las corrientes ideológicas protestaron para que se marchara de la Isla. “Es cierto que cuando surgen situaciones ambientales se manifiestan los que creen en la independencia, pero eso no significa que seamos político-partidistas”, reitera. El, personalmente, cree “en el deseo de Bolívar, de una sola América Latina unida”, reveló a EL VOCERO, “pero el mensaje ambiental es para todos”.

“Nos oponemos al desarrollo desmedido, no nos oponemos al progreso, a la construcción. Fíjate en lo que estoy trabajando ahora mismo que hablo contigo, de electricista, eso es en construcción. De lo que estoy hablando es de que hay un sentido común que nos dice que no todo el país puede ser rellenado de construcción”, agregó.

De hecho, tronó fuertemente contra “la mafia que hay en la construcción, un desarrollo desmedido sin importarles el interés común”. Dice que estos engañan al pueblo ofreciendo trabajos a cambio de buscar ganancias cuantiosas para sí mismos. Y que hay políticos que rinden legislación “al servicio de esa mafia, a cambio de las donaciones políticas, legales o ilegales. Esa mafia compra a los políticos”.

De hecho, responsabilizó a “corporativos y desarrollistas que nos hacen entrar en batalla con los obreros, pero la lucha no es contra ellos. Algunos de ellos sí caen en la trampa de creer que son o ellos o nosotros, pero no son la mayoría”.

“Tito Kayak” insistió en que su lucha sí es ambiental “y las costas hay que protegerlas como lo hacen otros países con gran conciencia. Es un daño el que se está haciendo y tampoco se construye para el disfrute de todos. A mí me han botado de playas, primero nos roban el espacio y luego nos sacan. ¿Qué pasará con esas construcciones cuando por el calentamiento global los mares eleven su nivel?”, se preguntó. “Esas son construcciones irresponsables y en el futuro todos vamos a pagar las consecuencias”, aseveró.

Pérez Espinosa opina lo mismo. Indica que las costas deben preservarse y establecer malecones para el disfrute de todos y microempresas que generen riqueza para los empleados. Igualmente, cree que el futuro del turismo boricua debe ser el ecológico o ecoturismo, basándose en que a nivel mundial este es el turismo que más auge está tomando.

De otra parte, la representante de Sierra Club de Puerto Rico, Camilla Feibelman, aseguró que esta organización “siempre ha estado opuesta a la construcción de los proyectos Dos Mares Resort y San Miguel Resort, en Luquillo y Fajardo, por la sencilla razón de que éstos no cumplen con las leyes y reglamentos que rigen el uso de suelo y la conservación de los recursos naturales en Puerto Rico”.

De acuerdo con Feibelman, “estos proyectos ni tan siquiera cumplían con la zonificación de suelo vigente, y sus Declaraciones de Impacto Ambiental fueron rechazadas tanto por el Tribunal Supremo de Puerto Rico como por las agencias administrativas”.

“Al momento de designar el Corredor como una Reserva Natural, ninguno de los proyectos contaba con permiso alguno aprobado”, advirtió la representante de Sierra Club.

Vía El Vocero

The Buckminster Fuller Challenge


Catalyzing the vanguard of a design science revolution

Greetings Design Revolutionaries!

Bucky had it right. “You never change things by fighting the existing reality. To change something, build a new model that makes the existing model obsolete.”

That’s why we’re awarding a $100,000 prize each year for comprehensive solutions that radically advance human well-being and ecosystem health. The 2008 prize will be conferred June 23rd in NYC.

STEP UP TO THE BUCKMINSTER FULLER CHALLENGE.
JOIN THE VANGUARD OF THE DESIGN REVOLUTION.

Learn more at bfi.org and challenge.bfi.org

The 2009 Challenge begins this Fall. Stay tuned…

Via Buckminster Fuller Institute

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